Desde hace una semana está en mi casa el último trabajo discográfico de los Slackers. Banda referente del ska actual para mí y muchos, este disco no hace mas que echar mas leña al fuego en mi fanatismo por la que seguramente con los años pueda convertirse a su manera en una formación a nivel de los clásicos jamaicanos que hoy consideramos lo más a veces, sólo por el hecho de que tienen cuarenta años más que nosotros.
Por suerte cuento con unos cuantos amigos que pueden decir con orgullo que su principal fuente de satisfacción musical es la jamaicana por encima de cualquier otro género, y aunque hablando de ska, rocksteady y reggae las diferencias de gusto suelen ser sólo matices, hay pocas bandas que nos apasionen a todos al mismo nivel. Una de ella son los Slackers, y el resto se pueden contar casi con una mano. Aggrolites, Hepcat, Dr Ring ding y los Senior All Stars, Malarians, Specials y Madness (con permiso de los puristas). Para mí lo que marca la diferencia de estos tios con el resto de bandas es que una banda puede llegar a ser idolatrada por ser los mejores con pocos discos -Hepcat, Malarians, Ring Ding y los Seniors-, por ser impactante desde un primer momento y tener directos demoledores -Aggrolites-, o marcar a toda una generación -Madness, Specials-, pero estos tios a parte de todas estas características -quizá en mucha menor medida que las bandas mencionadas-, tienen la constancia de su lado. Six men one band: Cuando ves a Slackers en directo piensas, vale, estos tios son la ostia pero llevan un porrón de años juntos y no tiene mucho mérito lo compactos que suenan, para mí donde se hacen fuertes es en el estudio. Ahí lo tienen todo a favor: seis tios, seis compositores, seis virtuosos en su instrumento y lo que es más importante, todos saben donde están tocando, nada de experimentos, hay un estilo. Vale que en momentos puede ser ska, rocksteady o soul, pero suena a Slackers. Está el grupo y después todos se desfogan con otras inquietudes musicales. Hillyard con su banda de ska-jazz y de jazz, Ruggiero con sus producciones, discos en solitario, el experimento Punk Sid&Mad y las mil historias en que está metido. Agent J. con su proyecto de skinhead reggae y dub Crazy Ballhead, y su cámara de fotos para hacer videos -a ver si alguien le regala una cámara de verdad algún día-, y así todos, ninguno se limita a acomodarse. El resultado de esto es que tienes un grupo que no cambia de formación desde hace años y es capaz de producir uno, cuando no dos discos al año y de momento no bajar el nivel. Otro factor importante para que el engranaje siga bien engrasado son las diferentes personalidades de cada uno y que por fin han encontrado equilibrio para que ninguna de ellas quede eclipsada por el gran Vic ruggiero. Glen en el escenario se gusta, Hillyard con esa mirada de observador loco cumple a la perfección su papel de músico de jazz friki que se quiere quitar importancia, Marcus nunca dejará de ser elegante, además de decirle a todos por donde tienen que seguirle, Ara Babajian discreto pero le ves tocar y ves los temas compuestos por él y sabes que hay más de lo que parece, y agente Jota para mí el mejor, un tío que pasa por la vida como la guitarra en el ska, sin hacer ruido distorsionado pero metido en todos los ajos, si os ponéis a revisar la historia cercana del ska americano os sorprenderéis de en todos los grupos y discos que asoma la calva el majete de Jay Nugent. De Vic no digo nada porque está todo dicho pero pienso que esta comodísimo habiendo dejado de salir él solo en las portadas. Todo esto hace que el disco que tengo ahora en la mesa me parezca más que un buen disco un mensaje de esperanza que dice algo así como "lo mejor está por venir pero de momento aquí tienes la mejor adaptación a tiempos modernos de lo que sería el rocksteady si no estuviésemos todo el día llorando porque Alton Ellis ha muerto y no habrá nadie como el." Si no lo tienes todavía cómpralo. Si no compras discos, bájatelo pero procura grabarlo en un cd de marca buena y meterlo en un cajita porque este disco no deberías ni perderlo, ni mezclarlo con los tres millones de discos que tienes en la memoria del ordenador para que se olvide entre toda la mediocridad gratuita que nos regala internet.
Del corazón de Mataró y de Cabrians, sin apenas hacer ruido, Mr. Freak Ska se hace poco a poco un sitio en el panorama jamaicano pensinsular, al más puro estilo cantautor, guitarra bajo el brazo. Este merecido lugar está a punto de traducirse en un álbum de larga duración.
The Whip : es evidente que Cabrians se han convertido en una de las bandas referenciales de eso que llaman "la escena", tanto por calidad como por actitud. Por que decides invertir recursos en un proyecto paralelo, cuando Cabrians requiere poco a poco más y más tiempo?
Mr. Freak Ska: Bien, me gusta, empezamos fuerte... Para explicar esto, déjame poneros un poco en antecedentes: Todo empezó hará cosa de seis o siete años. Entonces disponía de un PC con una de las míticas tarjetas Soundblaster con su consiguiente micrófono de diez euros. Con eso y la ayuda de una guitarra española, baterías hechas por ordenador y un teclado Casio entre otros rudimentarios instrumentos, empecé a intentar hacer canciones yo solo, con la ayuda del programa secuenciador COOL EDIT. En ese momento no había ninguna intención más allá de pasar las horas de aburrimiento en mi habitación para posteriormente pasar las canciones a mis amigos, o mas tarda ponerlas en un Myspace. De esa época salieron temas como "Hooligans and Rude Boys ", "Big Boo ", "Drunkard's Pride", o "Aerostàtic Suit" entre otras, de las cuales las dos últimas han acabado formando parte del repertorio de Cabrians. Más adelante al acabar mis estudios de técnico de sonido me monté un Home Studio en el local de Cabrians (Key Studios), que con los años ha ido mejorando en equipo y experiencia. En esta etapa las grabaciones ya empezaban a sonar con un poco de calidad y grabé temas con otros músicos, como "I want to win the lottery" , "Bolets" , "Rei de Reis" o "Judge" -tributo a Judge Dread-. Durante estos años recibí alguna oferta para ir a tocar en directo , rollo cantautor , pero no lo veía muy claro y decidí no hacerlo. En este último año , han empezado a bajar mucho los conciertos y he tenido mucho más tiempo para componer y grabar mis canciones sin que eso me impida tocar con Cabrians. He estado encerrado en Key Studios durante unos meses y he grabado doce canciones con la ayuda de muchísimos amigos -Lord Kaya , Javi Jeta , gente de Cabrians , Thorpedians , Aggronauts ...-. A falta de grabar tres o cuatro temas más así ha sido como ha nacido "Ska Casolà" , un disco con mucho humor, dejando de lado el inglés para centrarme en el catalan, en el que me siento mucho mas cómodo. Resumiendo, no ha sido ninguna decisión, sino que poco a poco, con el apoyo de la gente , las buenas críticas y la insistencia de muchos en convertir el proyecto en algo más serio , finalmente he decidido intentarlo, siempre combinándolo con Cabrians y sin perjudicar nunca al grupo que , a fin de cuentas , es el que más alegrías y buenos momentos musicales me ha dado en mi vida.
The Whip: Lo que empezó como un pasatiempo sin pretensiones poco a poco ha ido madurando hasta convertirse en un proyecto más o menos serio. Esto cambia la forma de ver Mr. Freak Ska, existe algún tipo de límite, o sigues haciendo lo que te da la real gana?
Mr. Freak Ska: La verdad es que no me he planteado en ningún momento cual tiene que ser la forma de ver Mr.Freak Ska, la única diferencia en lo que hago ahora con lo que hacía al principio es que por razones obvias he decidido cantar en mi idioma y que me he rodeado de buenos músicos, en lugar de intentar tocarlo todo yo con las evidentes carencias que eso suponía. Aún así, sigo haciendo lo que me da la gana, ya que compongo yo todos los temas, me los grabo y los mezclo a mi manera. En cuanto a las pretensiones, siguen siendo las mismas que cuando empecé: pasarmelo bien. El hecho de que pasándomelo bien además haya visto que a la gente le gustaba la idea y en los conciertos me animaban a seguir, ha hecho que haya decidido probar suerte con un LP, que si todo va bien es posible que sea editado en discográfica. En cuanto a si existe algún tipo de límite, te diría que no. Ahora estoy haciendo este disco en catalán pero eso no quiere decir que no vaya haciendo cosas en catalinglish y colgándolas en el Myspace, o que más adelante pueda sacar un disco más rudimentario al estilo de lo que hacía antes. Voy a hacer siempre lo que me apetezca en ese momento, sin importarme demasiado nada más.
The Whip:¿Qué dicen tus compañeros de Cabrians sobre Mr Freak? A la hora de componer, ¿cómo decides si un tema será para Cabrians o Mr Freak? ¿Desde cero, lo decides una vez compuesto, influyen el resto de miembros de Cabrians...?
Mr. Freak Ska: Mis compañeros están encantados con lo que estoy haciendo, les hace reír mucho y la mayoría de ellos ha colaborado de una forma o otra en el disco. Alguna vez me dicen en broma que ya paso de Cabrians "porque como ya tengo otro grupo ..." pero vamos , todo de cachondeo. A la hora de componer... mmm pues mira, nunca he sido muy prolífico en ese aspecto con los Cabrians. El encargado de la composición de prácticamente un 80% de los temas es "Gos the Boss" -teclista de Cabrians-, a mí siempre me ha costado un poquito escribir en inglés. La manera de decidir es muy sencilla: antes de ponerme a componer ya he decidido si lo voy a hacer para Cabrians o para Mr. Freak. Si se trata de algún tipo de inspiración momentánea entonces miro si quedará mejor en catalán o en inglés, y si el tipo de tema es más cercano a la filosofía "cantautor loco" de Mr.Freak o sin embargo se acerca más al estilo banda de Ska de Cabrians. Influir pues normalmente no, acostumbro a componer yo solo, aunque a la hora de grabar los temas sí que me dicen su opinión o me hacen algún arreglo que a mí solo no me hubiera salido , y no sólo los miembros de Cabrians, sino todos los casi incontables amigos que han pasado por Key Studio.
The Whip: A pesar de que la gran mayoría de los temas de Cabrians están compuestos como dices por Gos The Boss, existe una similitud entre el sonido de éstos y Mr Freak, ¿eres consciente de ello? ¿A qué crees que puede ser debido? ¿Qué podríamos encontrar de diferente en un trabajo de Mr Freak respecto a Cabrians, y viceversa?
Mr. Freak Ska:Hombre, imagino que eso se debe casi en su totalidad a que la mayoría de músicos implicados en las grabaciones somos los mismos, especialmente la batería y las voces. Los dos proyectos son cosas muy distintas, en Mr.Freak te encontrarás música sin muchas pretensiones, divertida, con letras siempre muy absurdas y/o cómicas y un espíritu de cantautor, inspirado internacionalmente por el gran Chris Murray y nacionalmente por otros grandes de la música catalana como Pere Tàpies o La Trinca, pero siempre pasándolo por la batidora de oldies jamaicanos. En Cabrians en cambio encontrarás una música bastante más elaborada y trabajada a base de ensayos y mucho tiempo, y con un sonido mas serio y bueno. Eso se debe también a que como Mr.Freak no dispongo ni del capital ni del tiempo que me gustaría. Bien, ahora como diría el señor Puntí , ¿siempre hemos de hablar de lo mismo?
The Whip: De acuerdo, dejando a un lado el proyecto Cabrians, cuales son las influencias más directas de Mr Freak? Qué disco gira en su plato mientras compone?
Mr. Freak Ska:Bueno, mmmmm, claramente Los Cabrians. Habitualmente suena "Folla'm" , disco promocional de la gira del Black Momerota, ¡jajajajaja! Bueno bromas aparte, las tres claras influencias de Mr. Freak son si dudarlo Pere Tàpies , Chris Murray y Vic Ruggiero. Chris fué el primero que escuché probar el formato de "cantautor ska" , y quedé totalmente maravillado. Vic Ruggiero es uno de mis compositores favoritos y Pere Tàpies todo un icono de la música en catalán. Aparte de ellos bebo de toda la música jamaicana de los sesenta, así como del espíritu más callejero de bandas como Rancid y alocadas como los grandes Toy Dolls. También acosumbra a sonar mucho en VillaFreak el imprescindible e infinito Johnny Cash.
The Whip:Ya que mencionas villafreak, ¿qué tiene de freak Mr. Freak? ¿Se identifica con fenómenos como "The Big Bang Theory" o el dependiente de cómics de Los Simpson, por poner un par de ejemplos? ¿Crees que algún dia la Tierra será de los Freaks?
Mr. Freak Ska:Mr. Freak se identifica con la sección más dura del frikismo sincopado , no se interesa por la friquez corriente... Y sí, estoy convencido que la tierra pronto será dominada por los talibanes del Ska más duro.
The Whip: ¿No existiría entonces el reggae en el mundo de Mr Freak Ska? ¿Descartas abrazar otros ritmos antillanos -reggae, steady, calypso...- para los temas de Mr. Freak?
Mr. Freak Ska: Para nada, en el disco que estoy preparando va a haber un calypso, así como un par de rocksteadys y algún reggae.
The Whip: Parece finalmente que Mr. Freak se te ha escapado de las manos y ha terminado convirtiéndose en un Mr. Hide, háblanos de ese inminente disco. Lo has grabado tambien de forma "casera", colaboraciones... ¿cuándo y cómo podremos verlo editado?
Mr. Freak Ska: El disco en cuestión será un larga duración que rondará entre los doce y quince temas, aún está por decidir. Se llamará "Ska Casolà" -ska casero- pero en esta ocasión estará grabado de manera un poco más profesional, baterías de verdad, contrabajo, bajo eléctrico , metales reales , etc etc. En cuanto a las colaboraciones aún no he cerrado el tema pero la idea principal es la de contar con la mayor cantidad posible. De momento han pasado prácticamente todos los integrantes de Cabrians: Quim a la batería, Xevi al teclado y hammond, Bernat al bajo eléctrico, así como todos los vientos -Pep , Ricard y Choni) y cantantes -Shuba y Cabra-. Aparte de estos que son la gran base del disco he contado con numerosos amigos : Sir J The Oldian a la Guitarra, Lord Kaya a las voces, Alvaro Oldian al contrabajo, Bernat de Vinarós al saxo barítono, Ivan Thorpedians a la voz, Abel Aggronauts a la percusión, Edu penguins , Davo y JB al saxofón, o Ignasi Space Invaders a la armónica. Aparte de estos estan en proceso otras colaboraciones de gente de Soweto, La Thorpe Brass, y otros... El cuando y cómo se editará es un misterio , habrá que esperar de momento ... ;)
The Whip: Para cerrar todo esto de alguna forma, y a modo de autoanálisis, ¿lo mejor y lo peor de que exista algo como Mr. Freak, tanto para tí como para eso que llaman "la escena"?
Mr. Freak Ska: Mmmmm, creo que no soy quien yo para autocriticarme , pero bien , si tuviera que decir algo positivo creo que diría que es un proyecto bastante original en cuanto a música jamaicana se refiere, y también valoraría el hecho que esté cantado en catalán, ya que hay muy pocos proyectos "clásicos" que usen esta lengua. Para mí no es más que una buena manera de pasar el tiempo y echar unas risas, en cuanto a la escena me da bastante igual si se toma en serio o no, quien me quiera crucificar adelante, estoy dispuesto a dedicarle una canción ... que coño, un disco entero!
No va a haber modo alguno de disociar 2009 de la trágica muerte de Michael Jackson, y no es momento ni lugar para parrafadas del tipo “MJ murió musicalmente en el 83, o en el 85, o en el 86…”, os la ahorro para evitar que cerréis este blog sin llegar al final del primer párrafo. El caso es que la muerte del ‘rey del pop’ oscurece en cierto modo el hecho de que en sólo un año hemos perdido muchísimas personalidades de nuestra amada música añeja de tintes negroides. Lógico, si uno piensa que los saludables jovencitos de las portadas de nuestros singles rondan hoy día los 80 y sí, la esperanza de vida ha crecido, pero no tanto. No serviría de nada rasgarse las vestiduras o buscar chivos expiatorios que impiden que salga a la luz la gloria de las estrellas olvidadas. El caso es que la situación es ésta: Nuestros ídolos se mueren, la mayoría de viejos, así es la vida, no deja títere con cabeza. El que quiera recordarlos, que lo haga y el que no, a buscar al próximo negrito que quiera sonar como blanquito, o viceversa. Yo soy de los primeros, pero sin aspavientos, que no hay para tanto.
Hablaba de la plaga del 2009, sobre todo de octubre a fin de año, cuando visitar una web de música negra era prácticamente escribir mentalmente el deceso de otro músico más de esos que salen en la contraportada de mis LPs. Como ejemplos podrían citarse a Uriel Jones, el batería de estudio de Motown, el tipo que construía en el aire el esqueleto sonoro de “Ain’t No Mountain High Enough” y tantas otras; Randy Cain, segundo vocalista de los Delfonics, cuya voz de pito escuchamos en la original de “La La Means I Love You”; Bob Bogle, guitarrista de la mítica banda de surf The Ventures, cuyo legado va más allá de estilos y épocas, ríase usted del Guitar Hero y sus botones de colores; el frontman de los príncipes del doo wop The Flamingos o el mismo líder de los Four Aces, Johnny Carter, uno de esos señores antiguos a los que la clase se le derramaba a borbotones. Entre todos, y añadiendo a los jamaicanos Sonny Bradshaw, trompetista del primer jazz jamaicano, y el irrepetible Wycliffe ‘Steely’ Johnson en la producción (la mitad exacta de Steely & Clevie), sale un Dream Team para ganar tres o cuatro olimpiadas seguidas. Santa Compaña Combo, si se me permite el humor negro, más por lo negro que por lo jocoso.
El caso es que dejamos atrás ese annus horribilis y empezamos el 2010 con renovada ilusión, deseando una pronta – aunque difícil, a tenor de las informaciones – recuperación del King of Ska Prince Buster, y cuando no han pasado ni 20 días ya nos llevamos el primer mazazo. Tras unos momentos de incertidumbre la noticia se confirma en todos los foros: Lyn Taitt acaba de morir en Canadá, víctima de un largo y sufrido cáncer. Y éste no es un cualquiera, éste es de los grandes. Bien empezamos.
Contrariamente a lo que pudiera parecer el bueno de Lynn no era jamaicano. Nacido en San Fernando bien pudo haber sido gaditano, pero la vida le colocó en la isla de Trinidad. Es decir que dado su talento natural, a la tierna edad de 14 años ya andaba haciendo sus pinitos en varias steel drum bands, formaciones locales que aún pueden encontrarse por toda la isla (y menos en el continental Tobago), y que usan casi cualquier cosa para hacer sonidos con los que tocar en hoteles, puertos, parques públicos o allí donde el turista deje una moneda de un dólar en la funda de una guitarra. Si habéis oído una de las cientos de versiones del clásico “Rum and Coca-Cola”, y no es la de Julio Iglesias, tenéis un buen resumen del Trinidad de aquella época. Allá donde tocaba Nerlynn Taitt, las bocas se abrían, las palmas sonaban y la funda se llenaba de yankee coins. Pronto alcanzó tal fama que llegó a oídos del pirata musical más listo que el Caribe ha dado hasta la fecha: el gran Byron Lee, que lo contrató para los actos festivos por la recién lograda independencia de Jamaica. Allí conoció el nuevo sonido, el ska, y trató con sus primeras estrellas: Tommy McCook, Baba Brooks, Don Drummond… Con los dos primeros llegó a grabar, pero antes pasaría por bandas menores, como The Sheiks o The Cavaliers. Sin embargo su primer éxito lo tiene con The Comets. El selector del sello Merritone Winston Blake llegó a decir de Taitt que “era tan sencillo trabajar con él que más que un músico era un músico para los músicos, un profesor”. En esos años, si preguntabas cual era la mejor banda para bailar de Jamaica, muchos te hubieran dicho “The Comets!” Tan sólo los de Drummond los superaban en fama, y tan sólo el genial Ernest Ranglin se le acercaba en su virtuosismo con las seis cuerdas.
Tras unos años de frenética actividad, tanto por el ritmo endiablado que adquiere el ska como por la profusión de grabaciones para su banda y para otras, entre los que destacan los mismísimos Skatalites, llegó uno de esos momentos clave que cambiaron la historia de la música jamaicana. El teclista Winston Wright y Taitt decidieron unirse para formar una nueva banda, en la que entraron también el vocalista Hopeton Lewis, Hux Brown, Headley Bennett y Gladstone Anderson. El nombre, muy a la moda de los sesenta: The Jets. Pronto serían más conocidos como Lynn Taitt & The jets, pues este modo de tocar tan suyo, tan diferente a todos los demás guitarristas, era lo que necesitaba un sonido que estaba a punto de nacer: el rocksteady. ‘Take it Easy’, llegó como un huracán con un nº1 en las listas. La gente se volvía literalmente loca en los sound-systems. Con la batería y los ritmos más pausados, la guitarra de Taitt entraba como cuchillo en mantequilla caliente, cortando suavemente todas y cada una de las notas, ensalzando las voces, mejorando todo el conjunto. Aparte de las impresionantes cualidades técnicas de Taitt, su éxito radicó en saber compaginar los estándares jamaicanos a su cultura triniteña, es decir que el rocksteady de The Jets lleva esa suavidad tan del calypso pero es a su vez tan bailable como cualquier otro dance craze jamaicano. De nuevo se disputaba el cielo musical con un skatalite y su nueva banda, los Supersonics de Tommy McCook.
Se cuentan por cientos las grabaciones de los Jets en esa época, y todos los productores querían prensar temas de Taitt: Bunny Lee, Coxone Dodd, Duke Reid, Joe Gibbs, Sonia Pottinger… Todas las estrellas de la época buscaron y lograron su hit con la guitarra del bueno de Lynn, desde Alton Ellis, Derrick Morgan, Ken Boothe, Desmond Dekker, Bob Marley…con todos grabó. Temas que conoces de sobra como ‘Girl I’ve Got a Date’ o ‘Tougher Than Tough’ llevan la impronta del genial guitarrista.
Para Carlos Malcom “Taitt fue el inventor del ‘lick’ de guitarra de acompañamiento. También inventó eso de doblar al bajo, tan característico del rocksteady. Es increíble cómo un músico sin apenas formación tenía un instinto tan grande como para convertirse en un gran arreglista”.
En 1968, con una lucidez fuera de lo normal en aquellos días, aceptó emigrar a Montreal, Canadá, para liderar la banda “patrocinada” del West indian Federated Club. Así, vivió desde la barrera el ocaso del rocksteady y el nacimiento del reggae, los episodios de violencia, la caída de los antiguos productores y el auge de los nuevos, la crisis económica y social de Jamaica. De su estancia en Canadá se conoce aparte su colaboración en algunos de los últimos ¿éxitos? de Johnny Nash, por ejemplo ese “Cupid” que ha recobrado fama de la mano de Amy Winehouse en su Ska Ep, prolongación del LP ‘Back To Black’, y su aparición en 1999 en el disco de los de Lorrain Muller a.ka. the Queen of Ska, The Kingpins ‘Let’s Go To Work’, que os recomiendo fervientemente. Como es difícil de encontrar, podeis buscar el recopilatorio All-Skanadian Club, que tiene 3 volúmenes, todos ellos de finales de los noventa.
Volviendo a Taitt, sorprendentemente reunió a The Jets para un concierto revival dentro del festival de Jazz de Montreal en el 2002. Repetiría presencia cuatro años más tarde con el combo creado para la ocasión Fabulous Lolo Sings Rocksteady. En ese mismo año salió un documental titulado “Lynn Taitt: Rocksteady”, cuyo tráiler os recomendamos:
El productor local ‘Mossman’ Raxley, señalaba que “en Montreal nunca dejó de trabajar por y para la música, ya fuera como arreglista o compositor, ya fuera reggae o calypso, o bien ensayando y tocando con las bandas locales”. Los últimos dos años los vivió apartado de la música debido a un cáncer muy agresivo que ha acabado finalmente con su vida este pasado 20 de enero. Descanse en paz, y sobre todo eternas gracias por haber dejado grabado el sonido de tu guitarra. Los ángeles ya pueden bailar rocksteady.
Se cierra la primera década del siglo en el que deberíamos conocer los coches sin ruedas y alguna civilización alienígena entablará contacto con la raza humana, y aunque algunos piensen que los viejos tiempos no volverán, el hecho es que son muchos y de calidad los discos que nos han ido ayudando a no perder la esperanza en que lo mejor puede estar por llegar. No pretendo adoctrinar a nadie ni decir este disco es mejor que este otro, simplemente es un repaso subjetivo de los que a mi entender han sido los trabajos más importantes de esta ultima década de Ska, ya que seguro que el Mondo Sonoro no lo va a hacer. Como en toda lista se echarán a faltar muchos de los que tu pondrías, y muchos de los discos si hubiera que clasificarlos por genero se podría decir que no son de ska, pero como me dijo una vez Selector Chass, "tú sólo pinchas ska, mas rápido mas lento pero ska."
The Butlers: Fight like a lion (2000)
Empezaba la década y los alemanes terminaban, o al menos eso parecía. Digo que terminan porque realmente es el último disco de estudio con temas propios ya que después sacarían una colección de temas de series y películas totalmente instrumental, que aunque lo firman como the Butlers poco tiene que ver con lo que conocíamos de ellos. A pesar de no contener ninguno de los sus grandes clásicos es donde demuestran que se han convertido en grandes músicos. Empieza y termina homenajeando a Bob Marley con una versión del Soul Rebel que pone los pelos de punta, y el resto es un disfrute continuo en el que bajan y suben el ritmo como les da la gana. Para mí aunque infinitamente menos reconocidos que otras bandas, los que llevan consumiendo ska desde los 90 no deberían infravalorar un grupo que represento el espíritu de lo que se cocía en Europa en esa época, ska sin contemplaciones.
Ska Trek: Move Along(2000) Un grupo un disco, pero qué disco. Algún afortunado anda por ahí con un ep que sacaron no se si antes o después, pero el resto de los mortales sólo podemos aferrarnos a este Move along y creo que con este tenemos bastante, este disco no lo pueden mejorar. Nunca podre agradecer lo suficiente a Grover los discos que nos ha dado en esta década y sobre todo en los cinco primeros años. Por ahora parece que aguanta pero desde hace unos años que no saca ni el número de proyectos ni sobre todo del nivel de lo sacaba antes.
The adjusters: Otis Redding will save america.(2003) Aunque la puerta a introducir un leve toque de electrónica la abre Pama International el año antes, el además meterle soul lo hacen los Adjusters. Tengo devoción por este grupo porque ya sabemos que mezclar es muy malo (y si no has comido antes peor) y estos lo tienen claro, hacemos ska y soul pero cuando un tema tiene que sonar a soul a eso suena y si tiene que ser Ska no vamos con el rollito de Ska con toques de soul. Aun así, en este disco se desmarcan de esa filosofía y sacan de la manga un disco raro de cojones y a la vez una obra maestra. Una portada a la altura del disco que contiene y lo de sacar siempre la misma impresión en el cd me parece un punto, suma y sigue de un grupo con el que muchos nos quedamos con las ganas de verlos en directo porque debían ser canela fina, pero bueno si vamos a ver a Hepcat ¿Quién sabe?. Lo dicen y les creemos: Otis Redding salvará América..
PamaInternational (2002) Junto con el Dirty Reggae no tengo duda de que es el disco que más me ha impresionado, mezclar ska con ¿música electrónica? ¿drum n bass? Que coño es esto que suena de fondo? No lo se pero suena a la música que nos gusta. Nos han surtido con novedades discográficas en abundancia desde este debut pero el sonido peculiar creo que lo pierden a partir del disco grabado con Trojan. Aunque sigan manteniendo un nivel altísimo y su último trabajo sea junto el de Prince Fatty lo mejor que he escuchado de reggae, este 2009 me quedo con la primera etapa, cuando eran diferentes. Magnífica portada saliéndose de los cánones del genero que nos hace pensar ya desde el primer vistazo que no se trata de un disco de música jamaicana normal.
Aggrolites:Dirty reggae (2003) Poco hay que decir de un grupo que en cuestión de 4 o 5 años pasaron a formar parte de los mas grandes del panorama actual, prácticamente inventan un estilo nuevo en este Dirty Reggae. Creo que no volverán a alcanzar nunca el nivel de este, no por calidad de composiciones o porque sea la formación original, sino porque a no ser que inventen otra cosa nunca conseguirán impactarnos así, como la primera vez que nuestros reproductores lanzaron a nuestras cabezas el reggae mas punk y bien hecho que se puede hacer y a la segunda canción ya te habías dado cuenta que eso había que escucharlo a más volumen y con el mono puesto.
Firebug (2003) Grabado y mezclado por el rey midas del ska, Victor Rice, en él estos Brasileños nos envolvieron en un rocksteady hipnotizante. La mano de Victor se nota desde principio a fin pero viéndoles en directo te das cuenta que no sólo por éste fue su álbum de debut uno de los discos de la década. Una pena que no se atrevan, o no quieran, o no puedan hacer todos los temas en portugués porque las versiones incluidas de temas en luso suenan perfectas, una lástima. Su segundo disco “On the move” es otra maravilla y en él está mi canción preferida de estos máquinas cariocas, Injusticia. Ya hace unos cuantos años que no sacan nada pero parece ser que siguen en activo y metidos en otras historias, con lo que espero que tarde o temprano vuelvan a publicar algo.
Slackers: Peculiar (2006)
Cuando algunos andábamos ya con la mosca detrás de la oreja aunque no habían dejado de girar y dar señales de vida, cuando un grupo te tiene acostumbrado a un disco por año y se tiran tres para grabar el siguiente, a uno le empiezan a temblar las canillas pensando en que uno de los dos “elegidos”, junto a Hepcat, esté pensando en colgar las botas. Seguro que no es el mejor álbum de esta década de estos monstruos, y más teniendo en cuenta que la empezaron con el “Wasted Days” y la terminan con el tremendo “Self Medication”, pero para mí fue como un bálsamo para las almorranas. Al principio mi sensación fue rara, pensando esto no está al nivel pero lo vas escuchando y dices ¡jodo! Si no hay un tema malo!! Todo el disco está plagado de himnos, International War Criminal, Propaganda, In Walked Capo…. Todavía me asusto un poco cada vez que veo la portada con Vic en plan Gollum de circo del siglo XIX. Muy cuidado todo el digipack y las fotos antiguas de todos puestos en escalera y con bigote, son brutales. Otra cosa importante es que es el primer disco en el que Glen Pine se suelta la melena y hace sombra al todopoderoso Ruggiero, incluso sale en la portada llevando a Vic de un cordel.
Moon Invaders: Breakin’free(2005) Antes que saltaran al top de las bandas europeas como los Caroloregians, eran los Moon Invaders y este Breakin’free era su segundo trabajo de la mano de Grover y Victor Rice. No sé si es el que más me gusta de sus tres discos por la portada, por la chica o porque tiene mi canción preferida de esta superbanda Belga (Breakin’ Free). Me alegro mucho que pese a su “éxito” (en este mundo éxito siempre tiene que ir entre comillas a no ser que seas japonés o jamaicano) con su otro proyecto paralelo no hayan dejado su origen ska y sigan tan activos con este nombre como con el otro. Este año tienen pensado publicar un directo con invitados de lujo, lo espero con ganas aunque los directos no sean santo de mi devoción, además unos tíos majetes.
King Django: meets the scrucialists (2003)
Ésta no ha sido la década de discos grabados por Django, apenas ha grabado 4 o 5. Pero su labor no acaba en grabar sus temas. Productor, vendedor de discos, jefe del mejor estudio y discográfica de New York y demás proyectos que ni siquiera conocemos. Aun así en 2003 nos dejoó esta joya con la joven banda europea The Scrucialists. El disco es interesantísimo desde principio a fin, con Django haciendo lo que mejor sabe a las voces, dancehallear con un sonido entre dub y roots perfectamente ejecutado. Muy bonita portada con el primer robot Django que será sello de él a partir de aquí en diferentes recopilatorios y conciertos. Como curiosidad llegué a ver tres versiones diferentes del mismo disco en la mano de Grover, Jump Up y Leech. Para el recuerdo un conciertazo con él y Ring Ding mano a mano en Gruta77 y los Scrucialist s detrás dándoles lo que pedían.
Madness: The Dangerment Sessions vol.1 (2005) Cuando salió este casi nadie confiaba en que Madness pudiesen sacar algo lo suficiente interesante para volver a afiliarnos a sus filas. Pero en esta década empezaron a sembrar en el 2005 con The Dangerment. No sólo estaban en plena forma, sino que nos recordaban de dónde vienen y a dónde van con una colección de versiones de temas clásicos de la cultura músical jamaicana e inglesa al estilo London Nutty Sound. Desde el 1000 veces versioneado Shame n’ Scandal a la inmejorable Chase the devil de Max Romeo no dejan dudar a dudas: WE ARE MADNESS. Cuatro años más tarde nos regalan The liberty of Norton Folgate y se me caen las bragas al suelo directamente. Grandes.
Dr. Ring Ding: Kingston Kitchen Siempre pienso en cierto modo en el Ska como música de salón, pero este disco es música de salón auténtica, para oírla con frac. Ring Ding como más nos gusta, trombón en mano, acompañado de grandes músicos, mostrando todo su chorro de voz y haciendo Ska. Acompañado por la Rotterdam Ska Jazz Foundation, que vieron la luz cuando les cogió el gordo de Munster y les dijo chavales esto funciona así, desde entonces no paran de crecer, con un segundo disco más que interesante y preparando un tercero que espero con muchas ganas a pesar de que el Ska-jazz no es un género que me apasione. La portada no me dice mucho y las fotos de dentro dan un poco de grima pero es enorme como era con la Senior All Stars.
See Spot: The Robbery (2008)
10 años tardan en dar señales de vida y retomar un proyecto que en su día crearon al alimón el teclista Bedford Pate y el ahora guitarrista estrella de los Aggrolites Brian Dixon. Sin duda que la espera mereció la pena y aunque ya sin Dixon, el resto de la banda firman el que posiblemente sea el mejor disco del 2008. No menos espectacular que el regreso discográfico fue la gira que les trajo a la península en 2009 en donde por lo menos en el Gruta 77 de Madrid salieron por la puerta grande con la gente que estábamos entregados y un grupo que repito, llevábamos 10 años esperando.
Con estos me quedo en mi repaso, como comenté al principio serán muchos los discos que echareis en falta y alguno con los que ni de coña estaréis de acuerdo en que puedan aparecer en una lista de los mejores en diez años, pero pienso que lo grande de estos nuevos tiempos de ritmos caribeños es que es tan global el panorama que hay para todos los gustos. Y como dijo en su día algún holandés fumao, keep the fire burning.
¿Qué se podría decir de nuevo sobre Skatalites a estas alturas? Seguramente nada, puesto que son si no el más grande, uno de los pilares básicos del ska clásico y elemento indispensable en cualquier colección de música jamaicana. En estas pocas lineas no vamos a desgranar pasajes de su biografía, pues son muchos los sitios donde podréis encontrar textos muy completos. Lo que si vamos a enumerar son pequeñas anécdotas, curiosidades y datos en su mayoría tan irrelevantes como curiosos. Así que ahí van, quince afirmaciones que tal vez no conocieses sobre... Skatalites:
-La primera grabación de Tommy McCook data de 1953, como miembro de "Don Hitchman's Group", quienes grabaron algunos jingles para una emisora de radio local.
-En otoño de 1964, el "Man in the Street" de Don Drummond alcanzó el Top 10 en Inglaterra. Para finales de ese año, Drummond tenía registradas a su nombre más de doscientas composiciones.
-El bajista Lloyd Brevett es hermano de Tony Brevett, miembro de The Melodians.
-Tommy McCook murió en la ciudad de Letonia, en el estado de Georgia. Aunque pudiera parecer una localización balcánica, hablamos de los Estados Unidos.
-En marzo de 2006, Skatalites dio un concierto en Montecarlo para la princesa Carolina, junto a Alpha Blondy, The Wailers y Jimmy Cliff.
-Don Drummond llevaba dos años internado en el psiquiatrico "Bellevue Asylum" cuando su adaptacion de la BSO de "Guns of Navarone" alcanzó el Top 10 en Inglaterra en 1967.
-El verdadero nombre de Jackie Mittoo era Donat Roy Mittoo.
-Entre 1954 y 1962 Tommy McCook residió en Bahamas, donde tocaba para la banda del "Zanzibar Club" de Nassau.
-Roland Alphonso y Tommy McCook eran cubanos de nacimiento.
-A pesar de que la vuelta de Skatalites no se hizo oficial hasta 1983, llevaban trabajando juntos en estudio desde 1975
-El album "Greetings from Skamania" sería la ultima grabación de Tommy McCook antes de su muerte en 1998.
-El 20 de Noviembre de 1998 muere Roland Alphonso tras no superar un ataque al corazón mientras tocaba un solo en plena actuación.
-El tema tributo a Don Drummond "Big Trombone", grabado en 1984 con Lord Tanamo en las voces tras la "reunificación" de Skatalites en 1983, a pesar de ser ampliamente conocido, no fue editado hasta 2007.
-Lloyd Brevett construyó su primer contrabajo con sus propias manos, con la ayuda de su padre, también contrabajista.
-En la actualidad, sólo dos miembros de la formación original permanecen en la banda, Lester Sterling y Lloyd Knibbs.
Gracias a esta y otras entregas de "Afirmaciones que tal vez no conocieses sobre..." tendréis material suficiente para crearos vuestro propio Trivial Pursuit jamaicano!
Después de muchos años metido (a nivel de usuario) en el cotarro este del Rock and Roll; lo llamamos asi porque en el fondo, todo lo que este relacionado con la música actual es R’n’R, ya sea Hip Hop o Folk abulense; ...pues eso, que después de mucho tiempo he aprendido que son los músicos la verdadera referencia. A ver si nos explicamos: Ni son los que llevan las mejores pintas (casi ninguno lleva pintas de nada), ni suelen tener ni los mejores ni la mayor cantidad de vinilos de 7’’, ni son enciclopedias musicales como los tipos que se encuentra uno por ahí tomando cervezas después de un concierto y que parece que están en una especie de aburrido “Saber y Ganar” musical, y sobre todo, los músicos por lo general no te hablan de lo malos que son tal o cual grupo, mas bien te hablan de lo buenos que son aquellos otros. Por supuesto no todos son así, hay muchas excepciones, pero es la tónica general, por lo menos en lo que yo he podido comprobar. El músico crea. Lo hará bien o no, te puede gustar mas o menos, puede tener más o menos talento..., pero está horas ensayando y componiendo, intentando mejorar. Puede no sacar ese sonido antiguo que le gusta al publico purista, puede que no quiera sacar ese sonido. Un grupo está situado en un tiempo y un lugar, y se compone de músicos con distintas influencias. De ahí debe salir algo nuevo. Lo bonito del R’n’R es que la gente saca sonidos nuevos, los grupos de verdad tienen un sonido propio. Hace unos años me topé con un tipo que tenia una banda en América latina que intentaba sonar al reggae de 196...y tantos, y me reconocía que no compraban música de las bandas de ahora ni iba a conciertos. No le interesaba, a él le interesaba la música de 196... y tantos! “Pero tú tienes una banda ahora, y querrás que la gente compre tu música, que vaya a tus conciertos...” En realidad no era un músico, era un imitador. No quería crear, quería copiar. ¿Os imagináis a Prince Buster en Jamaica a principios de los 60 en un Sound System cantando y poniendo música? ¿Y os imagináis a un montón de negros formando corro alrededor de él diciendo: “vaya mierda, esto es una burda imitación del Mento” o “que mal copia el R’n’B americano este gañán” o “el calypso de 40, eso si era música!”? Pues eso es exactamente lo que le pasa a mucha gente hoy en día. Como dice Carlos “Pleasure Moments”, a mucha gente que no le gustan los Aggrolites les empezarán a gustar dentro de veinte años, porque serán una banda de hace 20 años que sonaba muy bien. ¿Os imagináis?: “que auténticos eran los tíos, no como las bandas de ahora. A mí, los grupos del 2030 no me aportan nada”. Esa gente suelen ser “la escena”. La escena militante ahora prefiere sesiones de djs. A ver quién tiene el single más raro! Antiguamente todo el mundo quería tocar en un grupo, pero ahora lo que mola es ser dj. Hay que reconocerlo: es más barato y más cómodo. Los Deejays... Últimamente doy un paso atrás cada vez que alguien me dice que es DJ. Ante todo, tú no eres un dj, eres un pinchadiscos: pones un tema detrás de otro, y sólo subes y bajas el volumen de las pistas. Un DJ es el pájaro que vino a los platos con DMC, un tío que parecía tener 6 o 7 brazos, y hacía unas cosas que de haberlas intentado yo, los Technics habrían acabado en las urgencias de Gregorio Marañón. Bueno, pues una sesión de dj debería ser como debería ser un fanzine: algo de usar y tirar. Quiero decir, ambos deben informar de lo que está pasando ahora. No debe ser como un libro de historia, y yo presumiendo de ser el mejor historiador. Hay que poner lo que se está cociendo en estos momentos, y no solamente esos singles tan raros que te han costado un riñón. Y si haces un fanzine, habla del las fiestas que va a haber y del disco que va a sacar cierta banda dentro de dos meses, no solamente de un disco raruno de 1970. Si tu fanzine no tiene interés dentro de cuatro meses, es que has hecho un buen trabajo. Hay pocos djs que sepan poner lo nuevo y lo viejo, lo raro y lo conocido en una misma sesión. Esos pocos, manteneos, por favor!!! Vaya turrón que he soltado, madre mía. En fin, queda una esperanza: Hepcat son cabeza de cartel del RudeCat. Y todo el mundo está ilusionadísimo, la gente va a ir como sea a verlos. Ni son jamaicanos ni son de finales de los 60... Si conseguimos lo mismo con otras bandas, tal vez esto siga para adelante.
Habéis oído el último de Go Jimmy Go? No? Vaya....
Echando la vista atrás unos días, apenas puedo aun creérmelo. Como amante de la música jamaicana es una de las noticias más tristes que he recibido nunca. Sí, no es el primer artista antillano que fallece, pero por alguna razón ha sido el que más hondo me ha llegado. No lo podía creer, Alton Ellis había muerto, el cáncer se lo había llevado, como a tantos otros grandes, Jackie Mittoo, incluso al mismo Marley... Había ganado la primera batalla a principios de año, pero no pudo ganar la guerra.
Alton Ellis fue para mi uno de esos artistas que descubres poco a poco, no fue ningún flechazo, pero cuando me quise dar cuenta, era una de las piedras angulares entre mis discos predilectos. Cálido, elegante, todo eso que dicen que tiene el rocksteady salía de su garganta con una facilidad pasmosa, hechizante... de mi cabeza sólo salen adjetivos para alabar al que para mi ha sido uno de los más grandes de todos los tiempos. Y de sus directos, qué decir de sus directos. Todos a los que tuve la enorme suerte e inmenso placer de asistir, los tengo guardados como unos de los mejores momentos que haya pasado nunca. Era capaz de llenar todo el escenario sólo con su sombrero y su voz, a ritmo de rocksteady, con una enorme sonrisa en la boca, disfrutando él más que todos los asistentes juntos, y yo con él. Sí, Alton conseguía esa complicidad con su público, que te hacía pensar que estaba ahí subido sólo para ti.
Apenas hace año y medio desde el último directo suyo al que asistí, en Getxo. Aquella noche fue memorable, me pasé casi dos horas subido en una valla, en primera fila, chillando los temas como un poseso como un hooligan cualquiera, gritando piropos varios entre tema y tema -Alton, you're greater than greatest, y cosas así-, sacándole más de una sonrisa cómplice. Sonrisas que si aquel día tenían valor para mí, hoy valen oro. Aquella sofocante noche de verano me dejé la voz y el corazón, igual que Alton.
Pero se ha ido. Ya no está. El más grande ha dejado un hueco tan enorme como él. Dicen que siempre nos quedarán sus discos, sus actuaciones, su recuerdo. Pero eso no llenará nunca el vacío que ha dejado en un escenario. Ni el que ha dejado en mi mismo. Hasta siempre, Alton. Te echare de menos.
Con una voz delicada, entre la inocencia y la sensualidad, la voz de Susan Cadogan es la expresión perfecta del Lovers’ Rock.
Sorprendentemente, nunca pretendió cantar profesionalmente, y aunque su carrera musical ha sido esporádica, tan grande es su talento que Cadogan fue coronada la Reina del Lovers.
Alison Anne Cadogan, nacida un 2 de Noviembre de 1951 en Kingston, provenía de una familia de músicos en la que su madre editó algunos discos de gospel durante su infancia. La familia emigró a Belice (!) a mediados de los años cincuenta, pero volvió a Jamaica a finales de la década, donde Cadogan continuó sus estudios.
Después de graduarse, encontró trabajo como bibliotecaria de la Universidad de las Indias Occidentales, en Mona. Y allí se habría quedado si no llega a ser por DJ Jerry Lewis –curioso nombre-, el novio de una de las amigas de Cadogan. Impresionado por su voz, Lewis la llevó al JBC Studio en 1974 para grabar un tema propio, “Love My Life”, que él mismo produjo. Casualmente, Lee Perry estaba en JBC ese mismo día y quedó tan impresionado como Lewis. Perry rápidamente la acogió bajo sus alas, le dio el nombre de Susan y la llevó a su estudio, donde grabó un álbum de versiones. Aunque Perry es un gran productor, su estilo un tanto experimental podía en ocasiones eclipsar a sus artistas, mientras que unos arreglos de un reggae más “genérico” encajarían perfectamente con unos solistas más encaminados al soul.
Sin embargo, Perry consiguió que Cadogan se sintiera orgullosa del resultado, reprimiendo los impulsos del “Scratch” más científico del reggae. El primer fruto de estas sesiones fueron el irrepetible “Hurts So Good”, una revisión del clasico de soul de Millie Jackson. Aunque el single, editado en el propio sello de Perry, incluya a músicos de la talla de Zap Pow (la banda comandada por Beres Hammond) o Boris Gardiner, apenas consiguió atraer la atención en Jamaica, algo totalmente distinto de lo que ocurrió en Inglaterra.
Después de dominar por completo el carnaval de Notting Hill de 1974, un nuevo remix del tema ascendió rápidamente a lo alto de las listas. Este éxito hizo que el sello Magnet pusiera los ojos en el single, empezó a editarlo bajo licencia y ese mismo mes de Marzo, estaba entre los cinco primeros del listado ingles. Susan rápidamente viajó a Londres, donde haría varias apariciones en televisión. Al mismo tiempo, la cantante llegó a un acuerdo con Magnet, teniendo Perry que licenciar todas sus grabaciones con Cadogan a pequeños subsellos ingleses. Increíblemente, ninguno de estos singles consiguió alcanzar las listas.
Sin embargo en 1976 Perry dejaría todas las grabaciones de Cadogan en manos de Trojan Records, que las reuniría en el sublime larga duración “Hurts So Good”. Al mismo tiempo, la propia cantante estaba en estudio grabando lo que serian “Love Me Baby”, que llegó al top 25 en la primavera de 1975, y “How Do You Feel The Morning After”, que nunca alcanzó las listas. La respuesta al álbum “Doing It Her Way”, que salió editado ese mismo año, fue desconcertante, aunque no sorprendió.
El roots comenzaba a mandar en Inglaterra y la elección de temas “ligeros” para el álbum, como por ejemplo “Swinging On A Star”, ofendió a los seguidores del reggae y tampoco supo conectar con los fans del pop. Cadogan permaneció en Inglaterra hasta 1977 cuando, tras editar algunos singles sin apenas éxito, decidió volver a Jamaica, donde recuperó su antiguo empleo como bibliotecaria. Entonces, en 1982, volvió con fuerza a los listados jamaicanos con una versión del clásico de Smokey Robinson “Tracks On My Tears”.
Desde algunos años atrás, muchos de los habitantes de la isla habían crecido con el roots y su temática social. Este estilo había empezado a fatigar a muchos oyentes habituales y comenzaban a pedir un cambio y, como resultado un nuevo estilo, nació el Lovers Rock. Romántico, suave, sensual, era perfecto para el estilo vocal de Cadogan.
Durante el par de años siguientes, el nombre de Cadogan aparecía en las listas a lo ancho y largo de la isla. A “Tracks On My Tears” le siguieron dos éxitos más en 1982, “Piece Of My Heart” y “Love Me”. Consiguió alcanzar lo más alto de la lista con un exquisito dúo con Ruddy Thomás, “(Yoy Know How To Make Me) Feel So Good”. La pareja repitió con otro exitazo, “Only Heaven Can Wait”.
En 1984, esta vez en solitario, consiguió de nuevo llegar al top chart jamaicano con dos nuevos éxitos, “’Cause You Love Me” y “Don’t Know Why”. Entonces, de la misma forma que apareció, Cadogan se desvaneció, dejando la industria musical por completo. Casi una década después reapareció, esta vez de la mano del productor ingles Neil Fraser, más conocido como Mad Professor.
En 1992, la increíble versión de Cadogan de “Together We Are Beautiful” fue incluida en la recopilación del decimosegundo aniversario del sello de Mad Professor, Ariwa. Al igual que Perry, el productor inglés dejo a un lado sus excentricidades para conseguir el mejor en el álbum de 1992 de Susan, “Soulful Reggae”, repleto de versiones que muestran todo el potencial vocal de la solista. El año siguiente, 1993, grabó otro tema para un recopilatorio de Ariwa, “This Is Lovers Reggae Vol.3”, en el que se unió al legendario U-Roy para realizar una versión de su antiguo hit “Hurts So Good”.
En 1995, el cantante ingles Jimmy Sommerville, fundador de bandas como Bronski Beat o The Communards durante los años 80, retomó el hit de Cadogan y lo llevo una vez más a lo más alto de las listas inglesas. Ese mismo año Susan editó un nuevo álbum, “Chemistry of Love”, para volver poco después a su puesto de bibliotecaria, retirada que “a priori” era definitiva. Pero tampoco lo fue esta vez, ya que en 1998 volvió al estudio junto a Ruddy Thomas para grabar en Creole Records de la mano de Bruce White “Stealing Love”. Este álbum se editó finalmente por el sello Rhino y combinaba tanto duetos con White como temas de ambos en solitario. También ese año Cadogan grabó “As Tears Go By”, versión de los Rolling Stones para un recopilatorio en Macady Rcds.
En 2003 Cadogan y el gran productor, músico y teclista Glen Adams volvieron a unir sus talentos de la forma más casual. Se conocían de los tiempos del estudio Black Ark de Lee Perry y ambos fueron invitados a la archiconocida gira europea de The Slackers aquel mismo año. Por treinta y cuatro ciudades a lo largo y ancho del continente –exceptuando, entre otros, España- Susan fue reverenciada una y otra vez por tener “la voz más sexy del reggae”. Ovación cerrada, que también recibió cuando fue cabeza de cartel en el “Lee Perry’s Meltdown Festival” en Londres, en Junio de 2003.
En febrero de 2004, Glen Adams editó “Sincerely...Susan”, una recopilación de antiguos temás de Cadogan durante su etapa en el Black Ark. Este álbum demuestra que el paso de los años solo ha influido en la voz de Susan para bien, haciéndola cada día más suave y melódica. Una voz, que unida a las sabias manos de Perry, dan como resultado un álbum que roza la perfección. Como dicen los ancianos en Jamaica, todo debe partir de “Scratch”. Y Susan lo hizo.
Con menos de un diez por ciento del total de población, la minoría blanca siempre ha dominado Jamaica a nivel político y económico. Desde tiempos coloniales, pero también una vez conseguida la independencia de la metrópoli británica, unas pocas familias han decidido los destinos del resto de la población. Una de esas familias lleva el apellido Seaga. De origen libanés, se instalaron en Kingston donde prosperan económica y socialmente. Así, cuando nace Edward un 28 de mayo de 1930, la familia vive en una zona acomodada de la capital. Recibe educación clásica al estilo británico en el Wolmer’s Boys’ School para ser posteriormente admitido en la prestigiosa universidad estadounidense Harvard. En 1952 se gradúa en Ciencias Sociales.
De vuelta en Jamaica, va a compaginar sus dos grandes pasiones, la música y la política. Nadie mejor que él mismo para explicar cómo se gestó su incursión en el mundo del vinilo. En una entrevista con Aad van der Hoek en 1995, explicaba:
“Entre 1952 y 1955 realicé algunos trabajos de campo bajo la supervisión del Instituto de Integración Económica y Social. Uno de ellos consistía en producir tres álbumes de motivo cultural: ‘Folk Music In Jamaica’, ‘Frats Quintet’ y ‘The Silver Sead Calypso Band’. Tuvieron notable éxito así que me propusieron producir otras canciones de música popular jamaicana, y así es como me introduje en el negocio de la música”.
Seaga creó en el número 13 de Bell Road, Kingston, una planta de producción discográfica, que incluía salas de grabación y de prensado. Había nacido la West Indies Recording Limited, o lo que es lo mismo, WIRL Records. Corría el año 1958. Se convirtió en representante de las empresas discográficas norteamericanas (Atlantic, Columbia, Imperial...), y como no, produjo música autóctona, escrita y grabada por y para los jamaicanos. El primer éxito en este apartado fue “Oh May Oh” de Higgs & Wilson.
Rápidamente comenzaron a grabar grandes nombres de la música jamaicana. Eric ‘Monty’ Morris grabó en 1964 el clásico “Sammy Dead”, con los Dragonaires en los instrumentos. Un gran éxito que lo catapultó hacia la muestra mundial de cantantes celebrada en Nueva York en agosto de ese mismo año. De este modo la música jamaicana se daba a conocer internacionalmente, antes de Millie, antes de Desmond Dekker, mucho antes de Bob Marley.
La preferencia de Seaga por los músicos de lo que él llamaba ‘Folk Jamaicano’ se refleja en sus producciones a Llans Thelwell y a Lord Jellicoe. El primero, junto a sus inseparables Celestials, tenía amplia experiencia en hoteles, compitiendo con bandas como la de Carlos Malcolm, la de Byron Lee o la de Lynn Taitt. Tocaban un gran abanico de estilos musicales, desde calypso a rhythm and blues, y también la fiebre del momento, el ska. Por su parte, Jellicoe era una figura consagrada en el calypso cuando grabó para WIRL, en junio de 1966, ‘Lord Jellicoe At The Sheraton’. Un LP mítico, con doce temas del tamaño de “Island In The Sun”, “Shame And Scandal”, “Wings Of A Dove” o “Big Bamboo”.
WIRL también grabó con grandes vocalistas como Roy Shirley (“Give Me Back My Diamond Ring”, 1965). No dio el fruto esperado, pero dejo constancia de su gran voz, con la que triunfaría unos años después con “Hold Them”, o con los Uniques. Otros talentosos que pasaron por el 13 de Bell Road fueron Lloyd & Glen, Winston Francis, Lord Comic (que para muchos es el primer deejay jamaicano) o Davis Isaacs. Pero si hay que resaltar un nombre, en seguida surge el de Byron Lee. Todo un genio musical, cuyas composiciones musicales de ska rivalizaron con las de los mismísimos Skatalites a mediados los sesenta. Grabó uno de los primeros hits de WIRL; “Dumplings”. Otras canciones suyas, como “Frankenstein Ska” o “Joyride” desgastaban tanta suela como los mayores éxitos de los genios de Alpha Boys.
Retomando la vida de Seaga, hay que decir que no produjo directamente la mayoría de estos éxitos, puesto que en 1962 fue elegido Senador por el distrito de Kingston Oeste. Seaga había entrado en política en 1959 cuando Sir Alexander Bustamante, fundador del partido laborista jamaicano (JLP), lo puso a trabajar con él en el Senado jamaicano, en asuntos judiciales. Sus obligaciones políticas le obligaron a delegar el trabajo de WIRL en George Benson. De todos modos siempre estuvo cerca del estudio, supervisando, colaborando, o disfrutando de las grabaciones.
En 1963 es elegido Ministro de Desarrollo, cartera de capital importancia en un país con las deficiencias sociales de Jamaica, en los sesenta y ahora. Una de sus primeras actuaciones como tal fue crear el Jamaican Festival Competition, donde había varias competiciones culturales de diversa índole, como el Festival Song Competition o el Pop ‘N’ Mento Contest. La idea era llevar la cultura rural y popular al conjunto de la sociedad jamaicana, preservándola y dotándola de cierto prestigio. Se celebró en Tivoli Gardens (Kingston) y participaron las estrellas del momento: Jimmy Cliff, Marcia Griffiths, Toots & The Maytals, Ken Boothe, Slim Smith, Stranger Cole, Prince Buster... Otra actuación de Seaga fue contratar bailarines para que fueran a los clubes a enseñar a la gente cómo se bailaba el ska.
El trabajo en WIRL continuó hasta que un incendio en 1968 devastó el local. Byron Lee decidió reconstruirlo, así que se lo compró a Seaga. En mayo de 1969 el local se convirtió en centro de operaciones de Dynamic Sounds. Byron dijo de Seaga: “Era el mejor productor que jamás tuve. ¡Siempre pagaba!”.
Una vez abandonada la primera fila musical, aunque colaborando activamente en la promoción de la cultura popular, se centró en su carrera política. En 1974 fue elegido líder del JLP. Una época convulsa en la que los grandes partidos del país, laboristas y socialistas del Partido Nacional del Pueblo (PNP) resolvían sus disputas a tiros por las calles y pueblos de Jamaica. Cada periodo electoral se transformaba en una sangría inagotable, sobre todo desde que en 1972 se hiciera con el poder el socialista Michael Manley.
En 1976, un grupo de músicos liderados por Bob Marley, decidieron hacer algo para restaurar la paz social. Su proyecto era un macroconcierto llamado ‘Smile Jamaica’, que se fijó para el 6 de diciembre en el National Heroes Park de la capital jamaicana. Surgieron en seguida voces de protesta y acusaciones de colaboracionismo entre Marley y el PNP. El vocalista de los Wailers le debía un favor al Ministro de Vivienda del PNP por la concesión de éste de una vivienda para su esposa Rita y sus hijos en la localidad de Bull Bay. Marley continuó con el proyecto, rechazando las acusaciones y reafirmando sus intenciones de paz y unidad. No debió convencer a los simpatizantes del JLP, pues pocos días antes del evento, unos individuos entraron en la finca de Bob Marley y dispararon contra él y contra su manager, y contra Rita y varios amigos cuando trataban de escapar en coche. Milagrosamente, nadie resultó herido, aunque todos debieron pasar por el hospital. El asalto fue atribuido a órdenes directas de Seaga, e incluso se señaló la autoría de miembros de la CIA (opción nada descabellada dados los precedentes en Panamá o en Cuba). No se pudo demostrar nada. Pero tampoco detuvieron el concierto. Marley, que creía haber sido salvado por gracia divina estaba dispuesto a tocar. Sin embargo otros artistas se cayeron del cartel. Bunny Wailer y Peter Tosh se negaron a participar pos las implicaciones políticas del evento. Tosh declaró: “Yo no quiero paz, quiero justicia”. También Third World tuvo que sustituir a Burning Spear. Al final del concierto, Marley bailó una danza tribal etíope y mostró al público sus heridas. No hubo incidentes. La música se imponía a la violencia, por una vez.
El episodio lo zanjó el propio Bob Marley en 1978 forzando un saludo en pleno escenario entre Edward Seaga y Michael Manley.
En 1980, los laboristas barrieron en las elecciones a la presidencia, con lo que Seaga iniciaba un mandato ininterrumpido de nueve años. Una vez terminado este periodo, se apartó del primer plano político, dedicándose a retomar sus actividades en diversas organizaciones económicas y de desarrollo.
Hoy día vive una vejez tranquila, jugando tenis y criquet, pero sobre todo entregado a dos pasiones. Una nueva, la botánica, y otra de siempre, la música. Es uno de los mayores coleccionistas de música popular jamaicana.
Como muchos de los mejores artistas de Jamaica, incluyendo Toots & The Maytals, Bob Marley & The Wailers, Delroy Wilson y docenas mas, Ken Boothe se hizo un nombre en Studio One. Los temas que grabó para C.S. “Coxsone” Dodd sentaron la base de un estilo y una carrera. Están entre los temas que esperas escuchar cuando lo ves en concierto. Ken Boothe nació en Kingston un 22 de marzo de 1946 y creció escuchando gospel. “¿Has oído hablar de Stranger Cole?” cuenta Ken. “Solíamos cantar ‘World’s Fair’ y temas así. Fue Cole el que me metió de lleno en el negocio. Cuando Stranger y yo comenzamos a cantar sonábamos tan novatos que la gente pensaba que éramos el peor dúo de la ciudad. Sin embargo, Sir Coxsone oyó hablar de nosotros y nos llamó, así que hicimos ‘World’s Fair’ para él. Hice aquella grabación sin saber que Coxsone me estaba escuchando. Me llamó un día y me dijo: ‘nunca he oído a nadie como tu’. Me propuso cantar como solista, pero por aquellos días había gente como Owen Gray, Jackie Opel, Jackie Edwards, aquellos tíos eran tan buenos que cuando me dijo eso, le contesté ‘¿cómo puedo cantar con toda esa gente, con lo malo que soy?’ y me contestó ‘No. Esos chicos te suavizarán, te modelarán, porque eres joven’. Así que me mandó al estudio.” “Estábamos seguros de tener un número uno con nosotros”, dice Dodd. “Siempre estaba ahí. Muchos de los discos que no se vendieron todo lo bien que deberían, eran auténticos hits en mi Sound System”. “Por aquellos días”, explica Ken Boothe, “tenias a los Wailers, los Claredonians, Delroy Wilson, Bob Andy y Marcia Griffiths... fue un privilegio para mí que Coxsone me mandara a Studio One y poder conocer a toda esa gente y hacer cosas juntos”. La habilidad de Coxsone para ofrecer el tema adecuado al cantante preciso era legendaria. “Solía traer un montón de discos cuando venia de Nueva York y los repartía a los cantantes” cuenta Marcia Griffiths. “Le dio a Marley y a sus chicos discos de aquellos Impressions” dice Bob Andy, “mi primer disco de Bob Dylan me lo dio Coxsone”. Bob Andy escribió “I don’t want to see you cry” que Ken Boothe grabó en Studio One. “Trabajar con tenacidad e imaginación suele desembocar en una buena idea de la que sacar una mejor canción” dice Dodd. “A veces lo que se necesitaba era un empujón. Ken no era muy buen letrista al principio, así que lo que hacíamos era obtener material por otros cauces”. Boothe cantó temas de Otis Redding, Wilson Pickett y Paul Simon, así como de Stranger Cole, BB Seaton y Roy Shirley, mientras mejoraba poco a poco como letrista. “Lo que Coxsone hizo por nosotros fue darnos las premisas de Studio One, darnos libertad en el estudio. Hacíamos un montón de temas y luego nos sentábamos a elegir qué temas editar” contaba Jackie Mitto, al que Ken da mucho crédito. “Siempre pensé que era un gran vocalista” opina Coxsone de Boothe. “Y durante los años siguientes trabajé duro para él, porque estaba en Studio One por un número concreto de años y tomaba un tiempo convertirlo en una estrella, así que durante una temporada estuvo muy ansioso, preguntando por qué no triunfaba cuando todos a su alrededor lo hacían. Tuvimos una charla muy larga antes de empezar a hacer nada con él, vino al estudio y dijo ‘bueno señor Dodd, mire a todos esos tíos que no cantan como yo, triunfando, por qué?’ así que le dije, ‘tiene que haber algo en esas canciones que gusta a la gente. Creo que deberías averiguar qué es lo que tienen todos esos temas y escribir las tuyas en la misma dirección’. Y fue un buen consejo, porque después del éxito de “Puppet on a string” empezó a demandarse material anterior y a venderse bien. Ken escribió y grabó temas como “My Heart is gone”, “Time of decisión” o “Be yourself”. También escribió “Just another girl” que más tarde seria versionada por UB40. Después de dejar a Coxsone, Ken Boothe siguió cosechando éxitos. Para Leslie Kong grabó el álbum “Freedom Street”, que incluía el clásico “Now I Know” escrito por BB Seaton, con quien formó la banda “Conscious Minds”. “Conscious Minds era nuestra banda” dice Ken con orgullo. Solía tocar el teclado y cantar. El grupo editó singles para Soul Beat en Jamaica, y Big y Punch en Inglaterra. Boothe tuvo éxito en solitario con Sonia Pottinger (“Say you”, “Lady with the starlight”) y Keith Hudson (“Old fashioned way”). En Inglaterra se editaron bajo los sellos Groundation, Cactus, Torpedo y Bamboo. En Jamaica, hubo reediciones en siete pulgadas en Beverley’s, High Note, Federal, Hot Shot, Sun Shot, Giant, Hulk, Channan Jah, Starapple, y Wild Flower entre otros. El álbum “Black, Gold and Green” fue el primero de los cuatro que produciría Lloyd Charmers, con el que Boothe canto los coros en “Rasta never fails” como The Charmers. El álbum contenía la versión de Boothe del tema de Bill Winters “Ain’t no sunshine”, un remake de “Thinking” y la bizarra “Second chance”, en la que la voz femenina que contesta a Boothe es ¡el mismo Charmers con voz de falsete! Su siguiente trabajo, “Let’s get it on”, contiene una de las primeras versiones de los Wailers, “African Lady” El hit del siguiente álbum con Charmers, “Everything I own”, alcanzó el número uno en las listas inglesas en 1974 y “Crying over you” del mismo álbum alcanzó el 11. El último álbum de Boothe y Charmers, “Blood Brothers”, se editó en 1978 y contenía una de sus mejores canciones, “Silver words”. Como “Freedom Street”, los cuatro álbumes producidos por Charmers se editaron por Trojan en Inglaterra. En los 80 y los 90, los singles de Ken Boothe se editaron en etiquetas como Anchor, High Times, Advance, Bun Gem, Blue Mountain, Mister Tipsy, Observer y People’s Records. Nunca ha dejado de grabar, pero ha sido recientemente cuando ha vuelto a los escenarios. Es como si toda la energía que ha acumulado a lo largo de los años necesitara salir. En varias ocasiones ha dado conciertos que derretirían el hielo, como aquellas viejas grabaciones del gran artista que sabemos que es Ken Boothe.
Leí hace un tiempo en varias reviews que ‘La banda pan-caribeña Ska Cubano establecía algo así como un nuevo hito en la fusión de músicas de esas latitudes.’ Con todo el respeto al grandioso sonido ska-son-cumbia de los del guiri Natty Bo, esto es una exageración, o una injusticia para con una de las leyendas vivas de la música venezolana, y uno de los más afamados intérpretes, compositores y productores de lo se llama con poca fortuna ‘Ska Ye-yé’ en medios hispanohablantes, o con la más acertada etiqueta anglosajona ‘Vintage Spanish Ska’. Hugo Blanco fue uno de los primeros en combinar, con éxito internacional como demostrarán estas líneas, los ritmos criollos con las músicas predominantes en los circuitos comerciales. De este modo Venezuela y Jamaica comparten, como veremos, algo más que un pasado indígena Arawak.
Nacido en Caracas un 25 de septiembre de 1940, se crió en un entorno muy musical, sobre todo de la mano de su tío José Manzo, compositor y arreglista. Creció escuchando ópera, merengue, los clásicos venezolanos, los fantásticos mambos de Pérez Prado o los temas para bailar de Luis Alfonso Larraín. Cuando sólo contaba con doce años, el inquieto Hugo ya había ahorrado, del dinero que sus familiares le daban, suficiente para comprar un viejo cuatro por la irrisoria cantidad de 15 bolívares. Un cuatro es un instrumento musical similar a la guitarra pero con cuatro cuerdas en lugar de seis, de origen renacentista y elaboración arcaica, normalmente en maderas de baja calidad, excepto el diapasón, por razones de durabilidad. Sí, yo también tengo diccionario. Esa misma noche, ya compuso su primera canción. Sorprendidos por su talento natural con las cuerdas, y su capacidad de imitación de todos los músicos que escucha en la radio (y por qué no decirlo también, por la popularidad que sus capacidades le habían ganado entre las féminas de su edad), su tío insiste en que se centre en los maestros de ese instrumento. Una vez dominado, se decidió a aprender a tocar el arpa, pues lo consideraba más versátil y de sonido más fino. Además un vecino suyo tenía uno y podía pedirlo prestado. Fue en estos años cuando comenzó a interesarse por los ritmos autóctonos del Caribe: En esos tiempos casi no había conjuntos de música criolla, pero Hugo formó junto a unos compañeros uno en el Liceo Aplicación, obteniendo bastante éxito en el medio estudiantil, y ninguno en ventas con su único larga duración ‘Arbolada’. Con ayuda de su tío y del también músico Francisco ‘Gonzalito’ González, fue ganándose un nombre como hábil intérprete de lo que los ingleses llaman strings. Es decir, todo el abanico de instrumentos de cuerda. Grabó varios LPs para diversos estudios de la capital, como Grancko o el Palacio de la Música. Era por aquel entonces, junto con ‘Chelique’ Sarabia, la mayor promesa de la música caraqueña. No había llegado a la mayoría de edad cuando el éxito llamó a su puerta, con la que es sin duda la melodía venezolana más famosa de todos los tiempos: ‘Moliendo Café’. Él mismo nos comenta cómo se gestó el hit: “Me sucedió una vez que, luego de escuchar el sonido que emiten las claves, me provocó incorporarlo a un ritmo que yo había creado; el ‘ritmo orquídea’. Aunque era la fusión de muchas músicas caribeñas, los músicos que me acompañaban en los ensayos pensaban que yo estaba loco por meter un sonido de corte cubano en la música criolla. Al final lo hice porque me gustaba…’. Muchas veces le han preguntado el porqué de ese título: ‘…resulta que el ingeniero de sonido con el cual yo trabajaba tomó la frase café molido de una lista de la compra que tenía a la mano. Este título no me desagradó, el único cambio que hice fue darle un poco de movimiento, hasta llegar a ‘Moliendo Café’. Como Hugo era menor, no podía registrar el tema a su nombre, así que fue su tío José Manzo el que lo hizo, y hasta hoy se mantiene la polémica sobre si fue Hugo sólo o fueron los dos los que compusieron el tema. En cualquier caso, el tema vio la luz en el sello Palacio, con los nombres de ambos en los créditos. La melodía de esta gran instrumental atrajo la atención de la famosa vocalista chilena Mona Bell, quien le pidió la letra para cantarla, y al confesar éste que no la había, se dirigió a Hugo Blanco en estos términos: ‘No sé que vas a hacer, pero me le haces una letra, porque este tema es hermosísimo, nostálgico y muy bello. Espero por ti’. Así que hubo que improvisar de un plumazo la letra que hoy conocemos, y que han cantado más de 800 artistas, desde Julio Iglesias hasta Lucho Gatica, aunque uno personalmente se queda con dos, la de Malarians porque la cabra tira al monte, y sobre todo la fantástica adaptación de Nat ‘King’ Cole. Ahí va la letra:
Cuando la tarde languidece renacen las sombras y en la quietud de los cafetales vuelven a sentir
esta triste canción de amor de la vieja molienda
que en el letargo de la noche parece decir.
Una pena de amor y una tristeza
lleva el zambo Manuel en su amargura,
pasa incansable la noche moliendo café.
La tarde paso tranquilo en mi cafetal,
recuerdos, sueños, yo te perdí, mi vida,
mis penas ahogo moliendo café.
Una pena de amor y una tristeza
lleva el zambo Manuel en su amargura,
pasa incansable la noche moliendo café.
El éxito de ‘Moliendo Café’ le llevó a recorrer con su banda toda Latinoamérica y después por Estados Unidos, siguiendo los pasos del afamado Alfredo Sadel, que había logrado un contrato para trabajar con la Metro Goldwin-Meyer. Una gira pan-americana que, a mediados de los 60, pasó por la isla de Jamaica. Allí quedó prendado el joven Hugo de los sonidos que triunfaban en la isla, y especialmente, como él mismo asegura, de Byron Lee y sus Dragonaires, Desmond Dekker y Jimmy Cliff. Y por supuesto conoció como trabajaban productores de la talla de Coxone Dodd, Duke Reid o Edward Seaga. A pesar de no tenerlas todas consigo, sobre todo por el cambio de tempo que suponía la música criolla, en general de 3 tiempos, en la música que triunfaba en el momento tanto en Venezuela como en el resto del Caribe, siempre de cuatro, decide montar la primera banda de música ska-reggae de Venezuela, y lo hace apostando por los cuatro hijos del pianista de una famosa banda llamada Billo’s Caracas Boys, de nombre Pat O’Brien.
Los cuatro hermanos O’Brien eran Kenny y Gary – guitarras y coros -, Brenda – batería y voz - , y Marlene – bajo y voz -. En un principio se llaman The Four Coins, pero al cabo de un tiempo Hugo pensó que dado que la banda iba a ser la primera en cantar en castellano, debería tener un nombre ad-hoc, y de ahí el cambio a Las Cuatro Monedas. Se unían de este modo a la corriente musical iniciada por Toño Quirazco, y seguida por muchos otros como Los Yorsy’s, Ronni Montalbán, Ely Combo o incluso Los 3 Sudamericanos. Si bien en su repertorio también había mucho soul, sin duda con los Jackson 5 y el sonido Motown como referente, Hugo Blanco siempre quiso llevar a Venezuela esa ‘energía positiva que el ska y el reggae proyectaba’. Debutan con el LP ‘Las 4 Monedas a Go Go’ (1968), seguido de dos secuelas (Vol.2 y Vol.3) al año siguiente. En 1973 se une el pequeño de la saga, Gregory, como voz principal, en el LP “Las Cuatro Monedas presentan a Gregory’. No es que se devanara los sesos con los títulos de los discos el bueno de Hugo…Tuvieron bastante éxito, y se dice que compartieron escenario hasta con la mismísima Lola Flores. Gran bolo ese, ska goes arriquitaun...En todos esos trabajos revisan clásicos como ‘La Balsa’, que es para muchos el tema con el que da comienzo el rock argentino, o el superclásico de Otis Redding ‘Respect’. Pero sus mayores éxitos son los que toman ritmos sincopados, como ‘Ritmo del Alma’, versión del ‘Soultime’ de Byron Lee, la de ritmo pegadizo ‘Caminando Por La Calle’, pero por encima de todo dos versiones como ‘Buena Suerte’ (el ‘Shanty Town’ de Desmond Dekker), ‘Lo Consigues Si Lo Quieres Tú’ (‘You can Get It If You Really Want’ de Jimmy Cliff), o el calipso popular ‘Shame & Scandal In The Family’. Se presentaron a varios concursos, con gran éxito. ‘Yo Creo en Dios’ venció en el Festival de la Canción de Barcelona en 1969, En 1975 ganan el X Festival de Canción Venezolana con ‘Me duele decirlo’ y en el 1976 quedan segundos en la OTI (¿ganaría Francisco?) con ‘Soy’. Esta moda que se dio en llamar ‘Nueva Ola’ fue más bien una única ola, pero en el recuerdo quedan todos estos buenos temas, y aún hoy los podéis escuchar en numerosos saraos jamaicanos, souleros o musicalmente desorganizados, que son los más divertidos. Un género muy agradecido éste del Vintage Spanish Ska, pero del que no conviene abusar en mi opinión, pues resulta a veces empalagoso.
Volviendo a Hugo Blanco, y tras el enfriamiento de esa especie de fiebre de lo jamaicano, siguió componiendo y produciendo jóvenes valores de la escena musical venezolana, en especial junto al cantante Simón Díaz, y a su hermano humorista, José Díaz. Contrajo matrimonio con Ana Isabel Aranguren, con la que tuvo tres hijos varones, Hugo David, Hugo César y Hugo Raúl (así era más fácil llamar a todos a comer…). Seguramente esta paternidad le ayudó a arriesgar en el mercado de la música infantil, primero con un grupo llamado ‘La Rondallita’, y después con ‘Los Hijos de Ñá Carmen’. El ‘ritmo orquídea’ siempre presente, por supuesto. Una grave enfermedad renal, que a punto estuvo de terminar con su vida, lo apartó de su prolífica actividad, y hoy día vive un plácido retiro, plagado de reconocimientos, premios, buenos recuerdos y sobre todo, con un legado musical del que estar orgulloso. Grande Hugo!
Kingston, Jamaica, año 1968. Cada lunes por la noche había que ir a bailar a uno de los soundsystems que dominaban la ciudad. Un nuevo sonido que se había dado en llamar rocksteady había entrado con fuerza, y sus líneas de bajo dominan las pistas que tan sólo hace dos años eran testigo del frenético auge del ska. A los platos, afamados deejays como Count Matchuki, King Sporty, Lord Comic o King Stitt seleccionaban lo mejor de las factorías de sonido de sus jefes, ‘Coxone’ Dodd, ‘Duke’ Reid o Prince Buster. De la aguerrida y en ocasiones violenta competencia entre los dos grandes surgió un sonido claramente definido, y vocalistas de la talla de Alton Ellis, Delroy Wilson o Ken Parker fueron coronados como los reyes del nuevo estilo. Sin embargo, la tradición jamaicana en lo que a formaciones se refirió siguió inamovible. Puede decirse que prácticamente todas las grandes bandas jamaicanas han contado con un trío vocal al frente. Nos podemos remontar a The Wailing Wailers, con Peter, Bunny and Bob, los Paragons del inigualable John Holt, los Gaylads de BB Seanton o los fantásticos Pioneers, y podríamos continuar con Ethiopians, o Gladiators, llegando a Black Uhuru. Todos son nombres que forman parte de lo mejor de la música popular de aquella isla. Ante un prolífico aluvión de sellos, productores, intérpretes, músicos y bandas, es normal que muchas de ellas hayan quedado en el olvido, no adquiriendo más notoriedad que la de aparecer en alguno de esos míticos sellos que hoy en día se coleccionan a precios unas veces ajustados, otras muchas desorbitados. Uno de los chicos que acudían a estos bailes era Junior Byles, junto a sus amigos de siempre Louis David y Dudley Earl.
THE TIME HAS COME principios de 1968
Como siempre les había gustado imitar a sus ídolos, decidieron, como tantos otros, probar suerte. El nombre, The Versatiles, provenía del antiguo nombre de los famosos Fifht Dimension, quinteto vocal que acompañó a Ray Charles mediados los sesenta. Por supuesto que nunca confirmaron este punto, al igual que otras muchas bandas jamaicanas. Dos voces, una aguda y otra grave, sobre las que se imponía un líder más técnico y de tono reconocible. De este modo se presentaron ante un extraño ingeniero de sonido llamado Lee Perry, que en esa época trabajaba en el estudio de Joe Gibbs. En seguida reconoció en la voz de Byles un diamante en bruto, así que decidió abrirles la puerta. Consiguió que grabaran para el recién estrenado sello Amalgamated un corte de nombre ‘You Just Can’t Win’ (AMG-802), con ‘Sometimes (I Sit Down And Cry)’ de The Leaders en la cara B, ambas con los Jets de Lynn Taitt como banda de acompañamiento. Un rocksteady templado con buenos coros que pasó sin pena ni gloria. No tardarían mucho en sacarse la espina porque ese mismo año sacan la espídica ‘Trust The Book’ como cara B del single de Mellotones ‘Fat Girl In Red’ (AMG-812), que es para mí uno de sus mejores temas. Esta sí convenció a Gibbs, que propuso presentarlos al Jamaican Festival Song Competition aquel año, tras comprobar el espaldarazo que este premio daba a sus vencedores, como había sucedido en las dos ediciones anteriores, con ‘Bam Bam’ de los Maytals en 1966 y ‘Baba Boom’ de los Jamaicans, un año después. Participaron con la que se convirtió en santo y seña del trío: “The Time Has Come”, una vieja composición que Byles tenía en mente desde mediados de los 60. Aunque el premio se lo llevó Desmond Dekker con la magnífica ‘Intensified’, fue elegida entre las cinco mejores, por lo que Gibbs decidió incluirla como cara B del single AMG-826 junto a ‘Tickle Me For Days’ de los Pioneers. Es una canción alegre y pegadiza, rocksteady primerizo, de inolvidable estribillo: “The time has come once again / Let's get together, my friends / Now you for me, then me for you / Just like the children do”. El ‘Time’ convirtió a The Versatiles en uno de los grupos fijos de Amalgamated, compartiendo estudio con Hippy Boys, Nicky Thomas, Errol Dunkley...
Podeis encontrar esta pedazo de canción en formato digital en el fabuloso recopilatorio de Trojan ‘Joe Gibbs Mood: The Amalgamated Label:1968–1971’, y por supuesto en el doble CD que la discográfica británica dedica a los mejores temas de este peculiar eurovisión jamaicano, ‘Ba Ba Boom: Musically Intensified Festival Songs’. El ‘Trust The Book’ lo teneis por ejemplo en el ‘Trojan Rocksteady Box Set’ o en otra gran recopilatorio ‘Joe Gibbs And Friends: The Reggae Train’, mientras que el ‘You Just Can’t Win’ solo lo he escuchado en ‘A Jackpot Of Hits: Explosive Rocksteady’ de City Hall. En vinilo, los originales de Amalgamated son prohibitivos, pero Sanctuary/Trojan está reeditando algunos de los mejores temas en la colección Selecta’s Choice, así que a ver si hay suerte.
CHILDREN GET READY finales de 1968
Si por algo son conocidos los Versatiles es sin duda por pertenecerles el primer single del que es quizás el sello más representativo (excesivamente a mi modo de ver) del sonido boss reggae, el subsidiario de Pama, Crab. Hablo de ‘Children Get Ready / Someone To Love’ (CRAB 1), de ese mismo 1968. Un tema adelantado a su tiempo, que recogía la estela del ‘Time Has Come’, y que se popularizó en Gran Bretaña un año más tarde al aparecer en el recopilatorio ‘Reggae Hits 69’, de la nodriza Pama Records.
También ocupan el número 5 del mismo sello, con ‘Spread Your Bed / Worries A Yard’ (CRAB 5), con sus correspondientes rediciones en Pama y posteriormente Trojan. Estos cuatro temas son recurrentes en muchas sesiones, pero más allá del misticismo del sello del cangrejo, corremos el riesgo de dejar a un lado otro de sus grandes temas de ese año, de nombre ‘Teardrops Falling’, que es un rocksteady grave y pesado, cuya melodía se va deshaciendo en los sostenidos de la voz de un Junior Byles soberbio.
Muchos son los recopilatorios que incluyen las dos caras A de estos singles: Aparte del LP original ya citado, se puede encontrar el ‘Children’ a buen precio en ‘Reggae Pressure: Boss Sounds 1969-1970’ de Trojan, y en el Trojan Skinhead Reggae Box Set el ‘Spread’. También encontraremos en otra de esas cajitas el ‘Worries A Yard’, concretamente en el Rarities Box Set. ‘Teardrops Falling’ fue afortunadamente incluida en Trojan Rocksteady Box Set.
PUSH IT IN Año 1969
Quién sabe si por coincidencia o por evidencia, el año 69 trajo una pequeña fiebre por las canciones con temática sexual. En este campo, The Versatiles adaptó varias de sus melodías a letras picantes, resultando de ello un gran éxito, ‘Push It In’ y un sonoro fracaso ‘Lu Lu Bell’. El primero apareció junto al horrible ‘Wreck A Buddy’ de las Soul Sisters, mientras que el segundo se acompañaba de la fantástica (y de nuevo olvidada) ‘Long Long Time’, ambos siete pulgadas de nuevo en Amalgamated (AMG-839 y AMG-854). Especialmente buena esta última, en ese estilo acelerado tan reconocible, y con unos desenfadados coros a modo de estribillo. El ‘Push It In’ sonó muchas semanas en soundsystems y clubs de Kingston y sobre todo de Londres, y es uno de los temas más conocidos de esa fiebre del reggae cochinete.
Si quereis un buen recopilatorio sobre esta peculiar moda, estoy obligado a recomendaros la serie ‘Adults Only’ de Pama, y sus posteriores ediciones en CD de Trojan. También interesante en este sentido es el Trojan X-Rated Box Set, aunque éste último abarca más estilos y épocas. Para escuchar ‘Lulu Bell’ tendreis que comprar otro fantástico recopilatorio: ‘Reggae Jeggae: 1968-1969’, editado por Joe Gibbs Europa bajo el sello Crazy Joe. ‘Long Long Time’ aparece en el ya citado ‘Joe Gibbs Mood: The Amalgamated Label’.
GIVE IT TO ME Años 70
En 1970 Junior Byles dejó el grupo para iniciar una carrera en solitario. Su inestabilidad emocional hizo de él una estrella intermitente, a la que las extravagancias de Lee Perry no ayudan. Los huérfanos Versatiles marchan a Londres a trabajar con Laurel Aitken para su sello Nu Beat. Allí graban ‘Pick My Pocket’ que se editó junto a un corte de Freedom Singers llamado ‘Freedom’ (NB060), así como un par de temas con el propio Aitken, bajo su seudónimo Tiger, ‘Give It To Me’ y ‘Hot’ (NB 076), en 1970 y 1971, respectivamente. La primera apareció en el recopilatorio de Pama ‘Straighten Up’ (que se creó para competir con la serie ‘Tighten Up’ de Trojan), en un intento por relanzar la carrera del grupo. Recibidos con indiferencia, retornaron a Jamaica y a Perry, para grabar en el flamante estudio Black Ark. Allí su sonido se convierte en el del genial productor, y los Versatiles pierden su identidad, pasando a ser una especie de coristas del estudio y apoyo de sus estrellas, entre las que curiosamente está el propio Junior Byles. De esa época hay un buen puñado de temas, entre los que cabe destacar ‘The Thanks We Get’, ‘Warricka Hills’ y sobre todo ‘Cutting Razor’. Pero el reggae era otro, y los nombres y los hombres cambiaron, no dejando del trío vocal más que el recuerdo y un buen puñado éxitos pasados.Sin más me despido de momento, con la satisfacción de haber intentado hacer justicia a uno de los tríos vocales más injustamente olvidados de Jamaica, y si no, al menos, para ganar adeptos entre sus pocos pero agradecidos seguidores.
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